No Dañes a una Persona de Buena Voluntad
A pesar de la insistencia de los hombres perversos, de que todos los hombres son perversos, hay a nuestro alrededor muchos hombres buenos y también muchas mujeres buenas. Tal vez has tenido la fortuna de conocer a algunos.
De hecho, la sociedad funciona gracias a hombres y mujeres de buena voluntad. Los funcionarios, los líderes de opinión, quienes laboran en el sector privado y desempeñan su trabajo, son en su gran mayoría, personas de buena voluntad.
Es fácil atacar a estas personas: su misma decencia les impide protegerse lo necesario. Sin embargo, la supervivencia de la mayoría de los miembros de una sociedad depende de ellas.
Sin embargo se les puede atacar y se deberían recomendar y tomar medidas rigurosas para protegerlas y evitar que se les dañe, ya que tu supervivencia y la de tu familia y tus amigos depende de ellas.